Aquél de 2003 también fue el último torneo de Ballesteros en España. Lo organizaba su empresa y él, como anfitrión, esperó a González ya campeón y lo acompañó hasta la sala de prensa para compartir micrófono y honores. González, un enorme 'pegador', hoy se acordó del maestro. "Quiero ganar para dedicarle el triunfo a Seve. Es mi ídolo. Espero que se recupere. Hemos practicado mucho juntos, en 2001 y 2002. He aprendido muchas cosas positivas a su lado", dijo.
Una segunda vuelta de lujoEl golfista de Rosario, de 39 años, no lleva una buena temporada (109 en la Orden de Mérito), pero en la tercera vuelta del Madrid Masters hizo un récord personal en los segundos nueve hoyos (8 abajo, con 6 'birdies' y un 'eagle'), que con un anterior acierto selló 62 golpes inmaculados, para colocarse a uno del surafricano Charles Schwartzel, quien prosigue como líder en el Club de Campo gracias al fisioterapeuta. "Estuve a punto de retirarme. Me alegro de no haberlo hecho, me fui el fisioterapeuta, me puso un parche y mañana saldré a por todas", comenta Schwartzel, campeón el año pasado en el Open de España disputado en el Centro Nacional de Madrid.
Larrazabal luchará por la victoriaPero si González subió como un meteoro en la tercera vuelta, con un campo apacible y disponible, el barcelonés Pablo Larrazábal hizo lo mismo. El español aprovechó una sensacional racha para firmar también 62 golpes (la mejor cartulina con la del argentino) y situarse tercero, a tres golpes de un Schwartzel que mostró algunos síntomas de debilidad, sobre todo desde el "tee". El torneo huele a final de infarto. Además de las opciones de González y Larrazábal, otro español, el valenciano Carlos del Moral comparte la cuarta plaza con el australiano Tampion y el inglés Waring, a cuatro golpes del líder.
Redacción deportes |
11/10/2008 |